Todo él era bestial, salvaje, primitivo sin embargo también necesitaba el sensual toque de Nicholas que me deshacía. Fui consciente de su presencia a mi lado al sentir su respiración sobre mi pezón izquierdo entonces se apoderó de este lamiéndolo a su antojo. Zek seguía sin soltar mi boca, su lengua follaba mi boca como yo necesitaba entre las piernas. Nunca me había sentido tan desinhibida y sexy en mi vida pero bajo la mirada de ese par de chicos me sentía como una Venus. Los ojos de ambos estaban sobre mí y yo desviaba mi mirada hacia ambos borracha de placer. El pulgar de Zek torturó mi clítoris de la forma más excitante. No sé en qué momento se había deshecho de mi ropa y de la suya propia pero no había objeción alguna de mi parte. Me arquee contra Zek sin embargo en un movimie

