Después de lo que compartíamos estuve ignorando a Nicholas todo el tiempo. Era increíblemente intenso lo que él me hacía sentir, tanto que aún no sabía cómo procesarlo. En la noche me estaba muriendo de hambre así que decidí bajar pero sin prestarle atención. Maya realmente me hacía falta, era usual que solo hablaba con ella y Samantha. Aún sigo sin entender cómo es que la enviaron a casa de su tío cuando aún tiene clases. Mientras iba bajando las escaleras pude escuchar el habitual ruido en el comedor y la cocina, de los chicos yendo y viniendo. — ¡Carolina! Siéntate, ya íbamos a buscarte. Le sonreí levemente para después obedecerla evitando la mirada de Nicholas, la cual sentía quemarme. Pronto lo sentí sentarse a mi lado haciendo que me tensara en el proceso pero contrario a lo

