Sara, había estado vigilando a Caspian, desde que las zorras, llegaron a la casa. Hasta, el momento ninguno, se le había acercado, claro, a excepción de la trigueña, con la cual incluso, había compartido una copa. ¿De qué están hablando? De los viejos tiempos de seguro. Sara se encontraba hirviendo en celos, mientras trataba de llevarle la conversación, a Michael y vigilar, a que su marido no se saliera, de su campo de visión, cada 5 segundos, miraba hacia Caspian, para verificar que estuviera ahí. El hombre, fue el mayor mujeriego del país, hasta no hace mucho, así que si quiere, puede volver, a sus andanzas, en cualquier momento. Y resulta, que nos encontramos, en un ambiente propicio para eso. Su habitación está no más de unos 3 M, nada más tienes, que subir las escaleras. Un descuido,

