Caspian la miró con ojos suplicante y suspirando le dijo. Aunque sea déjame el baby Doll rojo, tiene tu fragancia, bien impregnada. Sara lo miró enojada y le dijo. —Sal de mi habitación, y no te acerques a mi ropa interior, mira que te lo estoy, diciendo de buena manera. Caspian, bajó la cabeza y se retiró de la habitación. Mientras Sara lo miraba, y sostenía el cesto con su ropa interior usada. Demente, fue la única palabra, que pudo pensar en ese momento. Después de que Caspian salió de la habitación de Sara, se dirigió a la propia, e ingresó antes de que Sara, pudiese darse cuenta. Sacó de su bolsillo, un cachetero rojo vino usado. Y se dijo para sí mismo, dudo mucho, que se dé cuenta por ahora. Tomando la ropa interior, se dirigió a su cama y debajo de su almohada, se lo metió, me

