Después, de leer aquel mensaje, Caspian sonrió. Mientras, le acariciaba la espalda, a su esposa, la cual se estaba, quedando dormida por el agotamiento, que poseía. Antes, de que la mujer, pudiera quedarse dormida. El hombre le comentó. —Descansa, con tranquilidad, ellos no vendrán, ocurrió un inconveniente, nada grave. Esmeralda te manda saludos. Sara, al escuchar aquella noticia, cerro los ojos, de manera instantánea. Caspian, le abrazo fuertemente mientras, acomodaba su cabeza, encima de la de ella. Y le susurraba. —Te despertaré, dentro de 3 horas, esta noche no te voy, a dejar en paz, así que descansa, todo lo que puedas. Después de decirle eso, le dio un beso en su cabello, y se quedó dormido, inhalando el aroma de ella. Después, de unas horas de descanso, Sara abrió sus ojos, empe

