El señor Rufus, que lleva bastante tiempo, observando la situación. Hizo, un gesto sonoro, para llamar la atención, de los tortolos enfrente de él. Y dijo. —Me siento bastante celoso, de ustedes son capaces de demostrar afecto, en medio del público lastimosamente mi esposa, y yo no tenemos esa capacidad. ¿Díganme cómo lo hacen? Al escuchar dicha declaración, Sara se sonrojo. Y Caspian sólo le contestó. —¿Por qué me debería de importar, lo que piense el público? Además, si quiero darle un beso a mi mujer, no debería tener problema por ello. Sara, lo miro fulminantemente, y le dio un golpe en el brazo. Rufus, al ver el accionar de Sara, se echó a reír y le comento a Caspian —Caspian, déjame darte un consejo un consejo, nunca demuestres afecto en frente del público, al menos que tu esposa te

