A la mañana siguiente. Para no importunar el desayuno de Sara, Caspian decidió comer en el despacho. Mientras, le informaba a Carmen, que su compañera de trabajo regresaría, al día siguiente, debido a una situación personal. Y esperaba que ese cambio, no le obstruyera el trabajo. La señora Carmen, le sonrió. Y le contestó. —Señor Hilton, no se preocupe, esto suele suceder, no tengo problema con hacer el trabajo, en solitario un día más. Después de decir eso, la sirvienta se retiró del despacho. Caspian, pasó todo el día, y toda la tarde en el despacho. Asistiendo a varias conferencias, en forma remota, uno de sus secretarios, se atrevió a preguntarle, sobre ¿Cuándo volvería a la oficina? Cuando el hombre hizo esa pregunta, los otros se quedaron en silencio. Caspian, lo miró a través, de

