Pero, si me acerco a ella, tomando el rol de víctima, ella, se sentirá ofendida. Porque, para empezar, ella salió de la habitación, sin que yo me, diera cuenta. Y la verdadera víctima, no soy yo, sino ella. Vamos, Jack, debes asumir la responsabilidad. Pero primero hay, que ver si esa, responsabilidad existe. De repente, se escuchó el megáfono, de la clínica decir. — Paciente, Amanda Robinson, pasar a la tercera habitación. Mientras veía cómo la mujer, se dirigía a la tercera habitación, saqué mi cartera y le dije a una de las empleadoras. —Necesito escuchar, la conversación que va a pasar, en la tercera habitación. Le daré, esta cantidad a cambio, de que me ayude. Tomando, en cuenta que este lugar, es una clínica de mala muerte, la empleadora, obviamente no se iba, a perder dicha oportun

