Caspian. Al ver que, Sara no se resistía, continuó con su accionar, Empezó a toquetear sus pechos, bajando por la cintura. Hasta tocar los muslos, antes de darse cuenta, empezó a tocar entre sus piernas y se dio cuenta, de que Sara, estaba mojada. Este resultado dejó satisfecho a Caspian, El cuerpo, de Sara le estaba respondiendo. Estaba excitada. Por parte de Sara, al sentir que Caspian, le estaba tocando, su parte soltó un gemido, el cual trató de ahogar, inmediatamente, con la boca del hombre. Caspian, al darse cuenta de su accionar. Se separó de la boca y le dijo en un susurro endemoniadamente, sensual. —Puedes gritar o Gemir, nadie te va a escuchar, no hay nadie en casa, más que nosotros dos. Esa declaración, le tomo de sorpresa a Sara, y así, cómo se encontraba, le preguntó jadeando.

