Narra Candy Llego a la oficina y veo que por primera vez, veo a mi amiga Ximena llegar temprano, la iba a saludar cuando veo que se acerca a su novio y lo besa con mucho amor, como desearía que así nos besáramos Edward y yo… ¡stop! ¿Cómo demonios puedo pensar eso? Digo me gusta mucho y si siento algo por él, pero ya me dejó en claro, de forma indirecta, que ama a la señorita Brown. Me acerco a mi escritorio y veo una hermosa rosa con una tarjetita a un lado. “realmente te deseo conocer, bella mujer. Llámame, te dejo mi numero 246**** Anthony” ¡Tiene que ser una broma! Bueno este hombre no se dará por vencido, cierto. Antes de que alguien más lo note guardo la tarjeta en la gaveta de mi escritorio y la rosa también la tuve que esconder, aunque no debería… - Buenos días señorita

