Narra Candy Pasan los días y ya ni sé qué día es o si ya son casi los dos meses, lo que si es que siento una gran eternidad aquí encerrada, Frank manda a alguien todos los días para que me suba la comida, digo ¿Quién tendría hambre estando a una situación como esta? Y si no lo hago viene y me grita, que si no lo hago me arrepentiría después, así que no tengo de otra. - Hola querida prima- volteo para ver quien me está hablando y lo recuerdo, es primo de Frank - Ayúdame a salir por favor- le suplico su ayuda con desesperación - Me gustaría, pero… no puedo- dice ironía - Por favor- le vuelvo a pedir y se va acercando hasta tomarme de la cintura - Eres tan hermosa, no entiendo que haces con el imbécil de mi primo- yo sólo comencé a llorar -

