A la mañana siguiente Luz despertó y lo primero que vio fue a Julio dormido en el sofá junto a su cama de hospital y pensó «Va a estar tan difícil no querer amanecer entre tus brazos aparte de tierno y dulce estas como el Dios del Trueno, grandote y buenote yo creo que la que va a necesitar duchas frías soy yo» En esos momentos tocaron a la puerta y Julio despertó el médico los saludó a ambos, revisó a Luz y le dijo que después del desayuno se podría ir a su casa, le dejó una receta que Julio se encargaría de pedir a la farmacia del hospital antes de que el médico se despidiera Luz le pidió autorización para pasar a ver a Estrella y por supuesto el médico estuvo de acuerdo diciendo —Estoy seguro que eso le ayudará a tu amiga, habla con ella aunque esté dormida no ha querido despertar y y

