Capítulo 1. Mostrando mis habilidades como ARMY.

2306 Words
Anya. Sé que muchas historias comienzan con “Había una vez” pero esta no. Esta comenzó un lunes por la mañana, cuando me dirigía a la Universidad a realizar una actividad de integración. Para mí eran excusas de los profesores para mantenernos ocupados y socializar con los demás chicos de la Facultad, un complot seguro para no dar clase.  No quería venir, pero mi madre me corrió de casa y ahora estoy aquí, intentando no ahorcar a nadie con mi mal humor. Oh, lo siento, casi olvido presentarme: Mi nombre es Anya Marquez, tengo veinte años, curso el sexto semestre en la carrera de Lengua Moderna, mido 1.68 metros de estatura, soy delgada y con pocos atributos, pero no me quejo, así me siento cómoda. En cuanto a mi personalidad, soy una persona muy directa, sincera, un poco mal hablada y que disfruta mucho de la soledad. No soy alguien que amé mucho las fiestas y demás, mi ambiente ideal es ver películas en mi casa o alguna serie interesante, leer algunos libros y escuchar música. Hablando de la música que me gusta escuchar, tengo muchos gustos, pero hay uno más en particular: BTS. Sí, me enamoré de este grupo de pop coreano después de ver su vídeo musical Not Today. Quiero mencionar, que no sólo me gusto su físico, también su música y baile, es como ver el arte en movimiento, o al menos, eso es lo que creí la primera vez que lo vi. La sincronización de sus pasos, sus locaciones, la coreografía, todo eso me cautivo demasiado. Hay que ser sinceros, estos chicos son más que perfección, y eso se demuestra en la pasión, dedicación y esfuerzo que ponen en sus vídeos y música. Esas letras me han levantado el ánimo cuando me siento hecha mierda, por lo que les debo mi alegría a esos chicos. Probablemente muchas personas les dicen eso, y no lo dudo, ahora que he experimentado en carne propia el bienestar y paz que sus canciones transmiten, aun cuando es un idioma diferente. Admito que al principio me costaba diferenciarlos, pero cuando escuchaba sus voces en las canciones, lograba identificarlas todas, por muy raro que eso pueda ser, además, sus coreografías son arte para mí, intento aprender todas las que puedo. Dejando a un lado mi momento ARMY, que es como se llama el Fandom, me enfoqué en seguir caminando, encontrando a mis compañeros en el salón. Se veían algo aburridos, supuse que había llegado a tiempo. –¿Qué pasa? ¿Aún no dicen que vamos a hacer? –pregunté a mi compañero. –No, seguimos esperando –me respondió con una ligera sonrisa. –Bueno, en lo que vienen iré al baño, ya me urge –murmuré, saliendo del salón. Espero no se les ocurra hacer alguna locura, sino esto va a ser épico. ♫♫♫♫♫ –Entonces eso es lo que van a hacer. Les daremos cinco minutos para que escuchen la canción y veinte para la coreografía, ¿de acuerdo? –decía una chica, mientras abría la puerta del salón y entraba. Mis compañeros parecieron asentir ante sus indicaciones, así que la chica murmuró un “suerte”, saliendo del salón, mientras caminaba al pequeño grupo que se formó en una de las esquinas. –¿Y ahora qué pasó? ¿Por qué las caras tan largas? –pregunté de manera divertida. –Tenemos que hacer una coreografía, por si no lo escuchaste –me respondió Lorena. –Claro que lo escuché. ¿Cuál canción va a ser? –Apenas la van a poner, la están buscando –señaló una mesa donde habían dejado una laptop. Asentí ante su respuesta, yendo a una mesa cercana para sentarme, pues esto iba a ser largo. De pronto, escuché un ritmo particular que me hizo sacar mi celular para ver si no estaban llamándome, pero no fue así. Me confundí bastante porque seguía escuchando esa melodía. Alcé la mirada y vi el vídeo de la letra de “Go, go” de BTS en la pantalla de la laptop. –Pero, ¿qué carajos? –mascullé sorprendida. –Parece que esa fue la canción que nos tocó, échale la culpa a Yaz –explicó Diana., haciendo una mueca. –¿Por qué? –Porque ella sacó “K-pop” como género y un grupo llamado ¿BDS? ¿BTR? –BTS –la corregí. –Ah, si ese. –No fue mi culpa, fue algo al azar –se excusó mi amiga, frunciendo un poco el ceño. –Vamos chicas, no peleen, mejor escuchemos la canción para darnos algunas ideas –sugirió Leo, poniendo atención al video. Me quedé en shock, digo, íbamos a bailar varias canciones de BTS que puede que me supiera o no. Sólo Yaz sabe que ellos son mi grupo favorito, y ahora, veo a mis compañeros arruinar la coreografía de la canción, lo que me hace querer levantarme y mostrarles lo que sé, pero nunca he bailado frente a ellos, eso me da pánico, puedo hacerlo más. –Veo que estas algo atontada –señaló Yazmin, sentándose a mi lado. –¿Cómo no estarlo? Escogiste a mi grupo coreano favorito y veo a mis compañeros arruinar la coreografía de la canción. –¿Te sabes el baile? –Tal vez –murmuré, rascando mi nuca. –¿Y vas a dejar que la reputación de la canción se vaya al carajo, por personas que no saben cuándo tú tienes todo el conocimiento? Que mala fan eres –se burló de mí. Aquí un dato interesante de mi persona: Odio que me reten. En serio, que me reten me hace querer cerrarles la boca y demostrar que se equivocan en las palabras que dicen, lo que ha provocado tanto experiencias buenas como malas en mi vida. Yazmin sabe de mi debilidad, me parece algo bajo que lo haga así nada más. Me levanté del asiento, no sin antes darle un fuerte golpe en el hombro haciendo que ella se quejara de inmediato ante mi agresividad. –Te odio por usar mi debilidad en mi contra –siseé. –De nada. Ahora ve y patea culos –me animó con una sonrisa, masajeando la zona que golpeé. Bufé y fui hacia mis compañeros que parecían estar discutiendo. –Te digo que el paso que escogiste no va, Arely –le explicó Leo. –Pues no se me ocurre otra cosa, ¿por qué no mejor lo piensas tú? –le retó ella, molesta por sus palabras mientras se cruzaba de brazos. –Disculpen –los llamé, girándome a ver –, creo que les puedo ayudar un poco. –¿Tienes mejores ideas? –preguntó Mary. –Algo así. –Pues muéstranos, sólo nos quedan trece minutos –pidió Arely. Rasqué mi nuca y tomé la gorra de mi compañero ante su presión. –¿Me la prestas por un rato? –le pregunté. –Claro, compañera –aceptó, por lo que caminé hacia el centro del salón. Respire hondo y baje un poco la gorra para evitar el contacto visual con mis compañeros, para no estar más nerviosa de lo que ya estaba. Pedí fuerza para hacerlo y en cuanto empezó la música, comencé a bailar los pasos que ya me sabía de memoria. Cuando me di cuenta, me estaba dejando llevar por la música, era algo que disfrutaba hacer en mi tiempo libre, me ayudaba a relajarme y lo tomaba como ejercicio. Cuando terminé, noté que mis compañeros se encontraban un tanto sorprendidos. Pensé que hice un fiasco y antes de que me disculpara, ellos comenzaron a aplaudir emocionados. –Maldición Anya, eso estuvo increíble –me felicitó Jacqueline. –Gracias, pero no son pasos míos, son de la coreografía original. –¿Te sabes la coreografía? –preguntó Natalia, a lo que asentí. –Ya ganamos chicos, con Anya de nuestro lado seremos invencibles –dijo Denisse, haciéndome reír. –Gracias por notar mi genialidad –bromeé. –¿Crees que puedas enseñarnos los pasos? –preguntó Leo. –Tienen suerte de que sea la coreografía más relajada del grupo –suspiré, colocándolos en la mejor posición para bailar esta canción. ♫♫♫♫♫ –Bueno, no fue tan desastroso como pensé –confesé, al verlos bailar por tercera vez. –Ni que lo digas, contigo al frente nos guiamos muy bien –dijo Denisse. –Claro, inserten más presión, ya no duele –bromeé antes de ver que la puerta se abría. –Chicos, ya es su turno –dijo la chica que antes había dado instrucciones. Déjenme explicar lo que pasa. Resulta que vamos a presentar esta coreografía frente la Facultad, lo cual es un tanto aterrador, pero ya no hay marcha atrás. Nos colocamos en el pequeño escenario que improvisaron quedando al frente de todos los estudiantes, que miraban con curiosidad, grababan y esperaban que comenzáramos con este pequeño show. Ignoré las palabras de la presentadora y esperé a que iniciara la canción. Cuando lo hizo, comencé a bailar y disfrutar del momento, y por los aplausos, pude darme cuenta que mal no lo estaban haciendo, sintiéndome orgullosa de mis compañeros y mi modo de enseñarles. Si vamos a bailar una canción de BTS, al menos vamos a hacerlo bien. –Felicidades muchachos –nos felicitó la chica en cuanto acabamos –. Ha sido genial y les ha gustado mucho, por lo que pasan a la segunda etapa. Vayan a su salón a que les den instrucciones. Asentí ante sus instrucciones, murmurando un “gracias”. Todos fuimos de nuevo al salón para esperar indicaciones, pero apenas entramos, ellos comenzaron a abrazarme y felicitarme por la victoria que obtuvimos. –¡Fue asombroso! ¡Gracias a ti ganamos! –dijo Erika. –Pues no fue nada, ahora hay que esperar a ver que sigue –le dije, sentándome en el escritorio. –Bueno chicos, ahora pasamos a la segunda etapa donde se bailarán diferentes canciones del mismo grupo, pero primero tengo que saber quién va a hacerlo –dijo un chico que entró al salón. –Ella –me señalaron todos, haciéndome reír. –Yo –afirmé, apuntándome. –Vale, ahora necesito que cuatro de ustedes saquen un papel con una letra –cuatro de mis compañeros se acercaron, sacando los cuatro papeles de la bolsa negra. ››Las letras que sacaron son B, D, M e I… Serán las canciones “Blood, Sweat and Tears”, “DNA”, “Mic Drop” y “I Need U” … Tienen cuarenta minutos para ponerse de acuerdo, ayuden a su compañera a las coreografías, los llamaremos luego –terminó de decir el chico, saliendo del salón. –Anya, ¿también te sabes esas? –preguntó Jacqueline. –Me las sé –dije orgullosa. –¡Genial! Ahora vamos a dedicarnos a arreglarte –chilló Laura con emoción. –Oigan yo no… Lamentablemente no me escucharon, hicieron lo que quisieron. Me arreglaron el cabello alborotándolo más, me maquillaron un poco y les hicieron algunos agujeros a mis pantalones, aprovechando que ya tenía algunos. Mi compañero donó su gorra con gusto, usándola durante las cuatro coreografías que tuve que hacer. La verdad disfrute mucho hacerlo, amaba las canciones de estos chicos, así que lo sentí como un momento de diversión y relajación, era como si fuera parte de ellos por un momento, y ese sentimiento era tan palpable que no quería bajar de ahí.  Sabía que mis compañeros me estaban grabando y subiendo los videos a su cuenta de f*******:, pero poco me importaba, a mí me encantaba demostrar el talento que estos siete chicos tenían a mi manera. –Eso fue espectacular Anya, parecía que estabas volando en el escenario –dijo Cintia, dándome una botella de agua. –Muchas gracias, fue muy divertido –jadeé, bebiendo un poco de agua, estaba sudando y jadeando a mares. –Genial chicos, han pasado a la última etapa, y van a competir con la otra licenciatura, sólo que esta vez van a bailar la misma canción, que es esta… –dijo la chica antes de poner a todo volumen la canción de “Fake Love”, haciendo que casi me cayera de culo. Esa canción tenía apenas unos tres días que se había estrenado, me sabía algunos pasos de ella. j***r, esto va a resultar mal, estaba entrando en pánico. ¿Qué mierda voy a hacer? –Apuesto a que esa igual te la sabes –aseguró Diana. –Eh, no exactamente, apenas tiene tres días que se estrenó –la contradije, rascando mi nuca por el nerviosismo. –Ya valimos, de seguro ellos si se la saben –dijo Mary con desgane, haciendo que frunciera el ceño. Vale, me molesta el hecho de que haga esa insinuación cuando gracias a mí, han pasado las dos etapas anteriores. Mi orgullo y dignidad reclamaban venganza, así que me quité la gorra y fui hacia la puerta. –Voy a demostrarles que están equivocados –aseguré saliendo del salón. Y eso fue lo que hice.                                                                                     En cuanto empezó la música, bailé los pasos que sabia y agregué algunos para no quedarme sin hacer nada. Bailé como nunca, disfrutando la melodía que parecía que estaba grabada en mi piel, incluso me atreví a alzarme la camiseta tal como JungKook lo hizo, arrancando muchos gritos de la audiencia, aumentando mi energía y pasión para darles el mejor baile de mi vida. Creo que es obvio que ganamos, y aun cuando mis compañeros subieron el video etiquetándome no me importó, disfruté mucho de mi momento ARMY y decidí ignorar los pensamientos negativos de mi cabeza. Muchos ARMY´S hacían esto cada día alrededor del mundo, ¿qué era lo peor que podía pasar?
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