Con tanta celebración, la música a todo volumen y los niños bailando me puse contenta e incluso estuve hablando con esa chica, Sofía, en el fondo sé que no tiene a culpa, es guapa, lista y es normal que me sienta presionada con alguien como ella. Los niños se marcharon con las cuidadoras y los adultos nos quedamos celebrando en la sala, me preocupaba que algo saliera mal y que Fabrizio hiciera una emboscada en casa estando los niños, pero no es así. Ahora quien me preocupaba era Tamy, no dejaba de beber copa tras copa, no era normal de ella que bebiera tanto, así que Eva y yo intentamos que dejara de beber. — Tamy, cariño, dame esa copa —dije intentando cogerla. — No, venga, no seáis aburridas. — Tamara, estás bebiendo demasiado —contesta Eva. — ¿Pero no queríais qu

