Sus ojos eran color n***o ébano. Tenía una mirada profunda que por fuera intimidaba, pero que si te detienes a apreciar, puedes notar cuan cargada esta de misterio. No puedo negar que en el fondo su mirada me había encantado, ¡joder!, el hecho de que este tipo me esté secuestrando me está volviendo loca porque solo estoy pensando estupideces. Fije mi mirada en la ventana, no quería seguir viendo a ese tipo. Mi mente solo podía pensar en Nico, en cómo estará o en si le hicieron algo. ¿Qué habrá hecho para que se lo llevaran? Había empezado a llorar en silencio, sentía la mirada del tipo en mí de vez en cuando. Después de un largo rato llegamos a un lugar con una reja enorme para poder pasar. Al pasarla se podía observar una mansión mucho más grande que donde yo vivía en Italia. El aut

