- Buenos días .- Sean acarició el pelo de Leo. - Buenos días ¿Ya estás de pie? - Mnn. Ya casi es la hora de irme. - No.- Sostuvo su mano.- No te vayas. - Debo hacerlo, hoy presento mi renuncia y antes de eso quiero entregar mi carpeta de ideas e instruir a la persona que me sustituirá. - ¿Y qué haré yo mientras tanto? ¿Quieres que me vuelva loco en esta soledad? - Exagerado .- Revoloteo su pelo.- Duerme, descansa, pasea, haz lo que quieras, esta es tu casa. - Entonces haré una fiesta. - Entonces yo te ahorcaré.- Formó una mueca y luego tiró de su mano.- ¿Podría el Príncipe Gangster dejarme ir? - Príncipe Gangster.- Chasqueó la lengua y sonrió con ironía.- Más bien princesa, no puedo creer lo mucho que me he ablandado.- Habló mientras recordaba el pequeño desacuerdo de Evan y como

