Una mujer devota-4

903 Words

Salvatore lo miró con sospecha. —¿Y? Massimo sonrió apenas. —Lo secuestré. Salvatore apretó el vaso entre los dedos. Sus ojos se volvieron fríos, cortantes. —¿Qué hiciste? —Tranquilo. Está bien. Él y los suyos. —Massimo levantó las manos—. Tiene cuatro acompañantes, monjes o lo que sea que siempre van con él. Los tengo a todos bajo control. El silencio volvió, más denso. Salvatore se acercó al escritorio, dejó el vaso y lo observó sin decir nada durante unos segundos. —Por suerte —continuó Massimo—, la madre y las hermanas del convento nunca los han visto. No conocen sus rostros. Son enviados desde distintas diócesis. Así que no tendremos problema en infiltrarnos. Salvatore lo observó un momento más, luego sonrió. Una sonrisa seca, oscura. —Bien hecho. —Se enderezó—. Alista el

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD