Unas merecidas vacaciones-2

949 Words

La mujer los condujo a una sala de atención. En pocos segundos apareció una veterinaria de bata verde, guantes de látex y mirada profesional. Tomó a Morgana con cuidado, palpó su abdomen y revisó su respiración. —Necesitamos estabilizarla —explicó—. Le aplicaremos un inyectable para abrir sus vías respiratorias, y luego un tratamiento de seguimiento. Preparó la jeringa, pero apenas intentó acercarse, Morgana bufó y se revolvió en los brazos de Sofía, arañando el aire con desesperación. —No se deja —murmuró la veterinaria, retrocediendo un poco—. Señor Morgan, ¿podría ayudarnos a sujetarla? Salvatore arqueó una ceja, rodando los ojos como si aquello fuera una broma de mal gusto. —¿De verdad necesitan a un hombre para controlar a un gato? —gruñó con sarcasmo. La doctora lo miró seria.

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD