Tiziano tomó un trago lento, dejando que el licor quemara su garganta, y esperó. Pocos minutos después, cinco mujeres aparecieron juntas. Todas diferentes, espectaculares, como un catálogo humano de lujo. La primera era morena, de cabello largo y liso, piel canela y ojos negros profundos. Vestía un vestido rojo ajustado, corto, con un escote generoso que resaltaba su busto. La segunda era una rubia de ojos claros, tan azules como el hielo, cabello largo. Su piel clara brillaba bajo la luz, vestía un conjunto plateado que abrazaba cada curva La tercera tenía rasgos latinos, con un cabello n***o y rizado, labios gruesos y una sonrisa atrevida. Llevaba un vestido verde esmeralda, con aberturas a los lados que dejaban ver sus caderas torneadas. La cuarta era pelirroja, con una melena ence

