Bianca abrió los labios, sintió cómo con suavidad la v***a gruesa de Francesco entró en ella. Era más gruesa, delicioso. Apretó los labios cuando él comenzó a moverse dentro de ella, con brusquedad, con rapidez. Él choque de sus caderas era brutal. Plow, plow, plow. Pero completamente delicioso. Apretó las sábanas tratando de contenerse, pero no le dieron tiempo a nada. La voltearon y está vez fue Lucas quien la empotró. Bianca quería gritar, el placer era extremo. No había terminado un orgasmo cuando ya estaba comenzando el otro. Se mordió el labio intentando contenerse pero… —Rico —exclamó satisfecha. Sus piernas temblaron y la sangre en su corazón comenzó a bombear con más fuerza. Entonces, sintió cómo de nuevo el clímax bañó sus v****a dejándola empapada. Cuando por fin su cuerp

