El príncipe escuchó con atención cada una de las palabras de Leticia pero cuando esto terminó sin darse cuenta le gritó. -Espera ¿Por qué le dijiste que yo soy el príncipe?-. Le preguntó Gabriel al borde del pánico. -Lo lamento mi príncipe, no sabía que él no tenía idea de quién era usted-. Le dijo Leticia con voz tranquila. Gabriel estaba realmente molesto, pero al mismo tiempo sabía que no era culpa de ella, toda la culpa era de él por nunca haberle dicho la verdad. Gabriel se acercó hasta Ian y acarició su mejilla con suavidad, luego movió su cabello de su frente dejando su rostro al descubierto, al hacer esto Ian lentamente empezó a despertar. Ian aún estaba un poco somnoliento, pero aún así le dedicó una sonrisa suave y se acurrucó más contra la palma de Gabriel. Gabriel veía a

