El grito de Azael resonó por todo el palacio, cuando los guardias llegaron encontraron a su Rey en el piso de la recámara del Príncipe, el Príncipe a su vez estaba inconsciente en la cama con señales de lucha, y Azael estaba acurrucada en una esquina con los ojos llorosos y temblando de miedo. Los guardias se apresuraron a ir con su Rey, lamentablemente este ya había fallecido, otro grupo se había acercado directamente a Azael para preguntarle qué había pasado, pero está seguía temblando y llorando, estaba en tal estado de shock que su piel estaba pálida, cuando los guardias habían llegado uno de ellos había salido en busca del médico de la corte, en poco tiempo tanto Julio como de aprendiz habían llegado. El médico real se acercó y confirmó la muerte del Rey, en ese momento el Príncipe

