Dylan y Alessa se encontraban debajo de la cama, las sábanas colgaban en los bordes mientras miraban a varios infectados que los buscaban de un lado a otro, podían escuchar a varios correr por los pasillos y entrara a varias habitaciones.
Dylan apoyó la mitad de su rostro contra la pared intentando escuchar que sucedía en la habitación de al lado, podía escuchar varios golpes, pero solo eso, había un infectado dentro, pero no escuchaba gritos lo que significaba que Michael, Sara y Casandra estaban a salvó, Dylan sintió un fuerte apretón en su mano, miro a Alessa quien estaba asustada, uno de los infectados parecía tener la columna rota y a pesar de caminar arrastraba sus manos, estaba cerca de verlos, pero su visión no llegaba a verlos debajo de la cama.
-No puede vernos- Murmuró Dylan, Alessa solo asintió con la cabeza, Dylan volvió a mirar la pared y dio tres pequeños golpes los cuales fueron contestados con cuatro, sonrió levemente, era Michael quien estaba a salvó.
-Ojala me hubiera despedido de mis hermanas y mi madre- Pensó Alessa, apretó los labios y cerró los ojos intentando recordarlas, soltó la mano de Dylan y junto las suyas, -Protégelas- Murmuró Alessa, Dylan la miró y notó su expresión, era como si ella le estuviera rogando a Dios, en ese momento recordó que ella está buscando a su familia, Dylan extendió ambas manos y la abrazó por detrás, intentando calmarla
-Ellas están bien- Murmuró Dylan, -Y tú también lo estas.
-Si- Murmuró Alessa tomando ambas manos de Dylan, para que él no la soltara
Dylan y Alessa escucharon a una persona gritar, todos en el hotel lo escucharon, esa persona comenzó a correr pero había infectados esparcidos en el hotel, lo acorralaron en el pasillo y comenzaron a devorarlo, Dylan estaba serio y lo miró atentamente hasta que sintió como Alessa estaba temblando del miedo, la abrazó con fuerza atrayéndola hacia él, -Estamos seguros, ellos no nos vieron- Dijo Dylan para calmarla, aquellos seres lo devoraban lentamente, Dylan podía ver cómo lo hacían, estuvieron en silencio media hora, media hora en la que cada diez minutos, Dylan daba tres golpes y esperaba que Michael contestara
Los infectados devoraban lentamente la carne, y ella necesitaba distraerse, al menos para dejar de escuchar como masticaban, tragó saliva y miró a Dylan, -¿Por qué te uniste al ejército?- Preguntó Alessa nerviosa
Dylan la miró y luego miró hacia arriba, sabía que ella en algún momento rompería el silencio, pero no le molestó en lo absoluto que lo hiciera, -No lo hice, me obligaron a mi y a Michael.
-¿No lo pudiste abandonar?
-¿Y que se supone que debía hacer luego?, Solo éramos niños, ¿Como cuidaría de Michael?, ni siquiera tenemos una buena educación, se lo esencial para sobrevivir, armas y leer un mapa, no más que eso.
-Sabes dos idiomas y puedes leerlo.
-Mi unidad se compone de pocos estadounidenses y más latinos.
-Michael dijo que odias a las mujeres, él también, pero tú más- Alessa apretó ambas manos, -¿Pero porqué las odias más que Michael?
-Creí que Michael te había dicho todo.
-Solo dijo que tu madre los vendió, que ella era prostituta, que tú padre los dejó y fueron obligados a entrar al ejército donde los explotaron.
-Entonces lo sabes todo.
-Michael no es tan agresivo o distante como tú, es más tengo mucha curiosidad por saber cómo llegaste a una relación con Casandra.
Dylan suspiró, sabía que no tenía otra opción, él también quería distraerse de todo lo que pasaba y Alessa es la única mujer que quería cerca, -Tal vez es porque tengo los recuerdos de mi madre, la recuerdo sentada llorando, creí que estaba triste porque mi padre nos abandonó, pero estaba llorando porque no podía mantenernos, ella era drogadicta así que se drogó bastante el día que nos vendió- Dylan golpeó tres veces la pared, -Si me hubiera vendido a mi, no me molestaría, ni si quiera tendría rencor- Michael contestó con cuatro golpes, -Pero también vendió a Michael, solo era un niño cuando lo hizo, recuerdo hacer todo lo que podía para que Michael no tuviera que pasar por aquel infierno, pero a veces las cosas estaban fuera de mi alcance y decidí consolarlo después de sufrir, cuando nos sacaron de ese lugar nos metieron en otro, el ejército era una mierda- Dylan sonrió, -Todas las mujeres de ese lugar tenían trabajos menos difíciles o les daban la opción de acostarse con ellos y facilitar las cosas, puede que sea asqueroso, pero al menos me hubiera gustado tener esa opción y no ser obligado a hacerlo sin algún beneficio- Alessa lo miró como si cada palabra que salía de su boca le doliera a ella, -Cuando pasó este desastre nuestro jefe de pelotón quería hablar en privado conmigo, cuando nos alejamos lo suficiente él solo me dijo, “felicidades, fuiste promovido”, sacó el arma y se voló la cabeza, en ese momento supe que todo se fue al demonio, en las radios escuchábamos que era el fin del mundo y todo estaba acabado, muchos se suicidaron y por un momento pensé en hacerlo, pero luego recordé que tengo un hermano- Dylan suspiró, -Aplique todo lo que me enseñaron, así dirigí los pocos hombres que quedaron y con Casandra solo fue un trato, debía quitarme el estrés y estaba cansado de golpear a estos idiotas, el sexo suele ser una solución y ella fue quien se ofreció mientras la mantuviera a salvo, pero ahora que lo recuerdo no he tenido sexo hace varios días.
Alessa sonrió, -¿Y acabas de recordarlo?
-Creo que en estos días no lo vi necesario.
-Creí que eras un hombre muy estresado- Dijo Alessa riéndose, Dylan la miró en silencio por un momento, -¿Qué?, ¿Qué sucede?- Preguntó Alessa
-Desde que llegaste me siento más tranquilo.
-Debe ser porque los primeros días me torturaste, eso debió quitarte el estrés.
-¿Me lo recordarás siempre?
-Tal vez esa sea mi forma de castigarte.
Dylan miró la cicatriz de Alessa, entrecerró los ojos y apretó sus labios, luego suspiró, -Tienes muchas formas de castigarme, tú cicatriz es una de ellas.
Alessa lo miró, -¿Qué quieres decir?- Preguntó, pero en ese momento se escuchó dos golpes que llamaron la atención de Dylan, -¿Qué significa?- Preguntó Alessa
-Solo fue un golpe al azar, debió moverse un poco y golpeó la pared.
-Dylan.
-¿Qué?
-Si no salimos vivos, quiero agradecerte por lo que acabas de hacer, me tranquilizó ese abrazo- Alessa juntó ambas manos, -Escuché que no te importo, así que gracias por preocuparte ahora- Al escucharla Dylan miró a un lado golpeando su frente, -¿Qué fue ese sonido?- Preguntó Alessa
-Nada- Dylan reacciono rápidamente, -Si salimos vivos, puedo seguir abrazándote si es lo que te tranquiliza, no me molesta en lo absoluto.
-Eso me gustaría- Contestó Alessa
-¿Si?, bueno siempre estoy solo así que también puedes estar conmigo si estás sol…- En ese momento escucharon un débil golpe y varios infectados correr, en un minuto de silencio Alessa vio a Michael, -¿Michael?- Alessa salió de debajo de la cama
-¿Michael?- Dylan la siguió
Michael:
-Ese maldito dijo que iría por ella, lo odio, lo odio de verdad- Murmuró Casandra
-Solo piensa en sexo, así son todos los hombres- Contestó Sara, ambas murmuraba mientras Michael observaba la puerta de la habitación desde el armario
-¿Por qué demonios no se callan?- Preguntó Michael, estaba irritado, -Es más, ¿Cómo demonios pueden hablar de esto en un momento así?
-Tú no tienes derecho a decirnos nada, eres igual a tú hermano, ambos están detrás de esa perra- Sara estaba furiosa
-Creí que habías dicho que nadie puede estar con ella, pero vi a Dylan con ella antes de que pase esto, estaban juntos, ella estaba durmiendo sobre él- Casandra miró a Michael, -No creas que no lo se- Michael solo la miró
-Se que has pasado la noche con ella- Dijo Casandra
-Eres un cerdo- Dijo Sara
Michael solo miró hacia arriba y suspiró, su paciencia estaba al límite, era suficiente con saber que Dylan estaba con ella y no tenía forma de ir a buscarlos, -Él trato era sexo a cambio de protección, no recuerdo nada más que eso- Michael las tomó del cabello a ambas golpeándolas cabezas contra la pared, -No tienen vos ni voto aquí, no son nada más que objetos, no olviden su lugar o las dejaré afuera y veré como las devoran, ¿Entendieron?
-S-si- Contestaron las dos
Michael las soltó, -No quiero volver a escucharlas- Volvió a mirar y notó que Ariel estaba intentando escapar, luego miró los conductos de ventilación, -Si llegó a ese conducto, entonces podré llegar con Dylan y Alessa, solo necesito que Ariel cometa un error y llame su atención- Ariel intentó bajar las escaleras pero una vez que los infectados subieron, arrojaron por todas partes las sillas ,solo quedo la mesa que habían colocado para bloquear la escalera, intentó pasar por debajo de la mesa, estaba nervioso y temblando del miedo hasta que una vez del otro lado se levantó rápidamente golpeando su espalda con el borde de la mesa, solo fue un pequeño ruido, pero fue suficiente para llamar la atención de los infectados, Michael sonrió levemente, todos los infectados corrieron hacia las escaleras, Ariel corrió lo más rápido que pudo. Michael abrió las puertas, -Creí que distraería a unos pocos, pero ¿todos?- Michael caminó hacia el pasillo y estaba vacío
-¿A dónde vas?- Preguntó Casandra, pero Michael no contestó, salió de la habitación y notó que Alex y Mateo estaban en el pasillo
-Tenemos que salir ahora- Dijo Alex, -¿Dónde está Dylan?
Michael miro la habitación de al lado y entro rápidamente buscándolos, -¿Dylan?- En ese momento Alessa fue la primera en salir de debajo de la cama
-¿Michael?- Dijo ella, Michael corrió hacia ella y la abrazó
-¿Dónde está Dylan?- Preguntó Michael, escuchó un sonido y vio cómo detrás de Alessa, Dylan salió de debajo de la cama, caminó hacia el pasillo y miró el cuerpo de uno de los hombres que los infectados habían devorado
-Vámonos- Dijo Dylan en tono serio, -En el tercer piso hay una salida hacia la terraza, está se conecta con un árbol, si llegamos a ella, podemos bajar por allí-, Todos se dirigieron al tercer piso, en el camino varios de los suyos lo seguían mientras Dylan se mantenía atento
-¿Estás bien?- Preguntó Alex
-Camina- Contestó Dylan, habían llegado a la puerta, pero está estaba cerrada
-Ayer no estaba así- Dijo Alex, -¿Qué demo…- Pero Dylan le disparó a la cerradura
-Salgan ahora- Todos estaban en la terraza, faltaba Pablo, Ariel y una de las mujeres, -Suban- Dijo Dylan
Todos comenzaron a subir al árbol para bajar, Dylan y Alex estaban asegurando la puerta -Es un pino bastante resistente- Dijo Alex con una sonrisa forzada, luego bajo la cabeza, -Todos los infectados siguieron a Ariel y Pablo fue devorado en el pasillo.
-Alex- Dijo Dylan en tono serio
-¿Qué sucede?
-Él sujeto del pasillo no era Pablo.
-¿Qué?
-No se quién demonios era, pero te aseguro que no era uno de los nuestros.
-¿Quieres decir que todo este tiempo estuvimos con más personas?
-No revisamos bien el lugar, solo nos mantuvimos en el segundo piso, pero había habitaciones que estaban cerradas.
-Nos descuidamos.
-Puede que ellos ayudaran a los infectados a salir.
-Pero se condenarían solos.
-No si fueron ellos quienes los encerraron en primer lugar, saben cómo volver a encerrarlos, el objetivo era que los infectados nos maten y así roben nuestras cosas, eso podría explicar la poca comida que encontramos, para hacernos sentir seguros, luego sueltan a los infectados y nos matan. Sus únicas armas deben ser esas cosas.
-Perdieron a uno de los suyos.
-No, era un señuelo- Dylan vigilaba la puerta mientras todos bajaban, -Así los vuelven a encerrar, si nadie vio morir a Pablo y Ariel, puede que ellos sean sus nuevos señuelos.
-¿Y que haremos?
-Largarnos de aquí, no sabemos cuántos son o de qué son capaces- Dylan miró a Alessa, -Y no quiero saberlo- Todos habían bajado del lugar y faltaba mucho para que amaneciera, -Acamparemos- Dijo Dylan
-¿Dónde?, Hay infectados por todas partes- Dijo Sara
-Puede que nos asechen en la noche- Dijo Leila
-No pienso hacer guardia- Dijo Alex a un lado de Dylan, quien lo miró furioso, -Vamos amigo, ya hice guardia, estoy cansado.
Dylan suspiró, -No tengo energía para discutir ahora, todos subirán a un árbol alto en pareja y se quedarán allí hasta que amanezca, luego veremos a dónde demonios iremos- Dylan tomó una soga y se dirigió a un árbol
-¿Puedo ir contigo?- Al escuchar Dylan miró hacia atrás y vio a Alessa, -Me habías dicho que siempre estás solo y creo que me propusiste hacerte compañía, solo que no terminaste de hablar- Dijo Alessa, se acercó a Dylan, -Así que dime, ¿Puedo?
Dylan miro hacia atrás y vio a Michael hablando con Sara, luego miró a Alessa, -Si es lo que quieres- juntó ambas manos y la miró, -Sube, este es nuestro árbol.