—¡no! —¿Me estás jugando una broma mi amor? —¡No estoy bromeando contigo, Erick! No puedo ser tu esposa, porque ya estoy casada. —¡Natalie, este tipo de bromas no me gustan, estoy arrodillado frente a ti pidiéndote que seas mi esposa y a ti se te ocurre decir semejante estupidez! ¿Cómo es posible que estés casada si llevamos más de un año de relación? —-Me levanté muy enojado del piso— te estoy haciendo una pregunta, sería una que marcará nuestro destino y a ti se te ocurre bromear justo en este momento. —-Vamos a tomar asiento un momento, la razón por la cual no me puedo casar contigo es porque estoy casada, suena ilógico, pero así, es de cuando sucedió el accidente, yo adquirí una deuda de sangre, ya que el mejor amigo de mi hermano salvó su vida. Estas son cosas que tú desconoces

