—¡Sabes perfectamente que tenemos una conversación pendiente! ¿Me puedes explicar qué mierda pasó con todo el licor que con todo el licor que tenía aquí? —¡Me lo tomé! No pensé que eso fuera tan importante para ti. —¿qué mierda hacía aquí un doctor aquí? —¡Revisándome! Lo que hacen todos los doctores, ¿tú nunca te has enfermado, no te han hecho un chequeo? —¡no respondas con preguntas! Ve al grano, ¿estás enferma o tenías resaca? —ya comprobé mi teoría, ¡no tienes nada mejor que hacer el día de hoy, por eso has venido a discutir conmigo! ¿Tanto así me extrañas? Creo que podrías haberte ahorrado el viaje y llámame por teléfono, de seguro habríamos discutido igual. —¡esta es mi casa, puedo venir a ver a mi esposa las veces que quiera! —él me estaba provocando, pero yo era más astuta,

