Me quedé atónita viendo las imágenes sobre la mesa de centro, las notas de periódicos y los titulares bloqueados en las páginas de internet, observé cada una a detalle y cubrí mi boca al ver una en donde al parecer, había un vídeo nuestro en la posada, justo cuando tuvimos nuestra primera vez. No podía ser cierto… — ¿Quién pudo…? ¿Cómo…? ¿Y si había sido Donan?. Todas mis preguntas internas y externas quedaron claras cuando Andrew habló. — Eliana…— confesó y sentí calma. No la calma que implicaba que mi privacidad estaba en juego, pero si aquella en la que Donan quedaba fuera de esto. — Si ella habla con los medios amarillistas — Andrew prosiguió — no podré evitar que te busquen y te hagan la vida de cuadros, que jueguen con tu reputación, tu apellido, tu privacidad y te afecte tanto

