Me dejé caer en la cama y miré hacia el techo, sintiendo el vacío en mi corazón. Tenía ganas de llorar, pero estaba seca, totalmente seca. Quería olvidar, pero mi vestido n***o era la prueba clara que todo aquello estaba pasando y aún así, no había absolutamente nada que pudiera contener el dolor que sentía. O quizá sí… pero aún me estaba costando aceptarlo. Llevé mis manos a mi vientre, suspiré y cerré los ojos. Quería dormir, dormir una semana, una vida, dormir y no despertar. No quería estar aquí. Recordé la imagen de Chris y automáticamente mis ojos ardieron, pero no podía llorar. Recordé la forma en la que papá había reaccionado en el hospital y mi pecho dolió un poquito más, luego recordé como había enviado a la policía a detener a Andrew y a Dave y me había encerrado en casa

