En el auto mi amiga me miraba con su típica cara de “chica, cuenta todo inmediatamente”, a lo que le respondo
-¿Queee? Deja de mirarme así, me incómodas.
-Así que con esas tenemos, voy a tener que sacarte a la fuerza el chisme?
- No se de que hablas-simuló demencia-.
-Que paso con ese papacito que no te dejo un segundo sola en toda la noche?
-No lo reconociste?-me miró con cara, de no tengo idea de cómo me llamo yo, y volvió su mirada a la ruta-, se llama Francisco, lo conozco de antes, pero al parecer él a mi no.
-De donde lo conoces, específicamente?
-Del bar de la universidad, era uno de los encargados.
Me miró con los ojos muy abiertos
-Es, es él?-asiento con la cabeza-, no recordaba que estaba tan bueno.
-Tampoco es como que saliera mucho de la oficina o la caja del bar.
-Amiga, si que tienes buen gusto
Solo sonrió negando.
-En que quedaron? Porque déjame decirte que a ese chico le interesas, después que se fue la amiga, no miró a otra parte que no seas tú.
-No creo que sea tan así, podía mirar por el espejo.
-No te hagas la estúpida, sabes que no era así, y te miraba mejor por el espejo. Estas segura que no te recuerda él también?
-No dijo nada, yo no lo creo. Y tu jefe? realmente fuiste una perra toda las noche, el tipo no sabía como sacar a los que venían a pedir un trago más de una vez, para charlar contigo.
-Exageras,-sonríe- si él no quiere nada conmigo, como lo dejo bien en claro, no significa que yo me vaya hacer monja.
-Eres una mentirosa, te dijo que le des tiempo que acomode su vida, y ya sabemos como te funciona a vos los pedidos de tiempo, como si te dijeran mañana ya estoy curado, vamos a casarnos?-Hace un sonido de fastidio-.
-No lo entiendo, nos deseamos, porque esperar?
-Acaba de separarse, invertir todo en el bar, crees que está realmente preparado para tentar otro posible fracaso?, además desde que se conocieron, sos como su mano derecha, su poca seguridad que tiene en esta ciudad, no creo que quiera arriesgarse a perderte a vos también.
Me mira un momento con el ceño fruncido.
-Que carajos fue eso, que te pasa? De la persona que menos esperara que me dijera eso, es de vos
-Es la verdad, te quiero, lo sabes, no quiero que te hagan daño. Además te veo feliz en el bar, como hace mucho tiempo no te veía así. Pero, me pongo en su lugar, debe ser difícil.
-Perdón, tienes razón, no tuve en cuenta tu experiencia.
-Si bien no son ni parecidas las experiencias, pero no quiero verte llorar-Llegamos a mi casa, estaciona lo más cerca que puede de mi puerta-.
-Te amo amiga, gracias por estar, era realmente un día muy especial para mi-Nos damos un abrazo de despedida-.
-De nada, fue todo un placer, te quiero, ve con cuidado y avísame cuando llegues sana y salva-le guiño un ojo-.
Espero verla partir, para recién hacer el esfuerzo de subir los 3 escalones hasta mi puerta, por suerte puse barandas a los lados, sino esto seria imposible para mi, y aún así es un esfuerzo titanico.