POV EMILY ANDERSON ―¿Recuerdas cuando éramos pequeños y mamá y papá nos hacían abrazarnos y decirnos algo bonito el uno del otro? Parker me miró brevemente de reojo y volvió a tomar la pelota para lanzársela a Olive por debajo de la cabeza. ―Sí. ―He encontrado algo que puedo añadir a tu lista algún día. Olive dejó caer la pelota, girando en un pequeño círculo mientras su papá la recogía y se la devolvía. Parker puso las manos en las caderas, decididamente callado. Odiaba cuando mis hermanos no mordían mi anzuelo. ―¿No vas a preguntar qué es? ―No pensaba hacerlo. Olive metió la lengua entre los dientes y se la devolvió a Parker. Con un estiramiento exagerado, él la atrapó, asegurándola contra su estómago y dirigiendo una sonrisa asesina en su dirección. ―Buen lanzamiento, señora

