POV LIAM El goteo constante de la cafetera era extrañamente hipnótico. O quizá no podía apartar los ojos de él porque apenas había dormido la noche anterior. No había habido ningún movimiento desde la habitación de invitados, y habría sabido si Emily había experimentado la misma inquietud que me atormentaba a mí. Tumbado en medio de aquella gran cama vacía, miré al techo e intenté desesperadamente desterrar la imagen de ella de mis pensamientos acelerados. Intenté desesperadamente convencerme de que podría pasar el año sin que se desdibujaran aún más las líneas entre nosotros. Simplemente tendríamos que inventar una razón plausible de por qué dormía en la habitación de invitados. Porque si tuviera a Emily en esa cama conmigo -sabiendo cómo sonaba, sabiendo cómo era cuando se corría-

