Tres años han pasado. Tres años donde he tenido que aprender a seguir adelante. No han sido fáciles para mí. He batallado, he llorado, me encerré un año en una burbuja donde no quise saber de nadie más que no fuese ella. Aunque aún ella es mi centro, es mi todo, y es el vivo recuerdo de él. Con sus hermosos ojos azules profundos, su carácter tenas, su hermosa sonrisa, incluso su temperamento. Todo de ella, me recuerda a él. El primer año, cuando él partió, tuve que luchar con miles de cosas, hasta fui a terapia. Sufrí de depresión, ansiedad, y ataques de pánico. Ese año, fue duro, muy duro para mí. Ahora él ya no está. Él se ha marchado. A veces creo que estoy loca, o su muerte me afecto más de lo normal, porque últimamente siento que alguien me sigue, incluso hace unos días, t

