Isabella Camino de un lado al otro en la habitación. Jamás pensé que mis padres llegarían hasta acá sin avisar. Fueron tantas las excusas que les daba cada vez que querían visitarnos, y cuando nos invitaban a la casa, siempre, de casualidad estábamos en la playa, de viaje, de paseo, resfriados. Así los mantuve durante estos meses, ¿y todo porque? Por miedo a que supieran la verdad, que su única hija se casó con un hombre enfermo a conciencia. Lo que para mí no es ningún problema, pero de saberlo ellos, no lo hubiesen permitido jamás. -Cariño ¿estás bien?- mi esposo me mira consternado. -No Will, no lo estoy. ¿Qué se supone que les diré ahora?- me frotó mi rostro -tus padres están aquí también, no quiero hacer un show con todo esto. Ella ya te vio así, y yo no… yo no sé qué hacer… yo…- c

