Angie Su rostro se ilumina con deleite, fácil, real. Siento un torrente de emoción. —Oh, claro, gracias. —Ella entra y cierro la puerta al lado de ella, tomando el plato de cerámica cuando ella lo ofrece—. Me encanta lo que has hecho con el espacio aquí dentro. Estos edificios son tan viejos, pero tan encantadores. Oh, y eso es curry japonés, por cierto. La receta de mi mamá, pero no me pidas cuentas por eso. Ella es una cocinera mucho mejor que yo. —Gracias. —El gesto me reconforta. Me doy cuenta de que, aparte de Matt y Massi, ni siquiera sé cuándo fue la última vez que tuve un invitado en este apartamento. ¿He tenido alguno alguna vez? Pongo el curry en el refrigerador—. ¿Qué estás estudiando? —Ciencias políticas. Mi pasantía es con esta nueva candidata que se está postulando para el

