Ocho

1422 Words

Las horas pasaban y yo seguía en la habitación. No tenía ganas de hablar ni ver a nadie, pero sabía que por cuestión de educación e imagen, tarde o temprano tendría que salir a recibir los invitados como las demás muchachas que ayudaban. Seguía sin saber quiénes serían los invitados, pero no tardaría en descubrirlo. En cuanto empecé a escuchar los muebles arrastrando por el suelo, supe que no quedaría mucho. Si estaban colocando todo, sería mejor que saliera a ayudar. Vi a las dos chicas de antes arrastrando una mesa y me uní a ellas. Los demás llevaban manteles y los cubiertos. Otros movían sillas y organizaban las mesas. Por los vistazos, me di cuenta de que no serían muchos, no más de quince y en parte me alegré de que no fueran más. Lo último que quería eran jaleos. —Sienne, deja d

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD