—Señor y señora Huang, sé que usted no aceptarán lo que les vengo a proponer pero primero deben escuchar mis motivaciones, en primer lugar, amo incondicionalmente a Tao, segundo Quiao es como un hermano menor para mí y no quisiera que lo sucediera algo, tercero, los considero a ustedes como unos padres porque se han preocupado por mí como nadie lo ha hecho y por ello, siento que si puedo ayudar, lo haré pagando los gastos médicos de Quiao, sé que ustedes por el momento ustedes no tienen posibilidades pero por favor accedan por esta vez.— los padres de Tao primero negaron pero al ver la determinación en los ojos de Hun Se. —No aceptarás un no por respuesta, ¿Verdad? —Está en lo correcto.— el joven sonrió.— me encanta la idea de ayudarlos. Ambos mayores se miraron y agradecieron al jov

