Ha pasado una semana desde que inicié a ser parte del templo, todos los días han sido extremadamente agotadores. Aún no he podido acostumbrarme a la rutina, levantarse tan temprano sin mi alarma ha sido todo un desafío, creo que lo he lagrado porque tengo miedo de comer un error grave. El día de mi primer castigo le prometí a Helios que haría mi mejor esfuerzo para hacer las cosas bien, sin embargo he estado llegando tarde intencionalmente a sus lecciones para que me vuelva a castigar, estoy loca por volver a tener ese contacto físico con él, me muero de ganas por volver a sentirlo dentro de mi, pero él ha tenido toda la paciencia del mundo. Me ha regañado miles de veces, pero no se atreve a ponerme un dedo encima, me entristece que me aprecie tanto, prometió no tocarme a menos que fuera e

