Ya quedaban pocos días para que Helios regresara a su mundo y yo me iría con él como habíamos acordado, comencé a organizar mis cosas, nuestro itinerario y una buena mentira para contarle a mi familia y amigos. Aproveché que Helios quería ir a la biblioteca y lo dejé ahí en la mañana, le di dinero para el almuerzo y acordamos encontrarnos en la entrada de la biblioteca a las 7 p.m. le di mi reloj digital y puse la alarma a las 7 para que no olvidara que nos debíamos encontrar. Después de dejar a Helios me fui a casa de Emma, ella tenía la mañana libre así que estuvimos juntas, fue incómodo mentirle, pero como le iba a explicar que me iba de viaje a otro mundo. Imposible, no lo iba a entender y no me dejaría ir. Tuve que mentirme y decir que me iba de viaje en unos días, que iría a pasear por lugares antiguos alrededor del mundo. Por suerte Emma no me presionó y aceptó mis palabras, aunque sé que no me creyó mucho, me hizo prometerme que le escribiría cada vez que tuviera oportunidad y vendría directo a su casa cuando regresara.
Salí de la casa de Emma directo a la escuela de Tim, le prometí que hoy pasaría a buscarlo cuando él saliera de clases para pasar la tarde juntos. Llegue unos minutos antes y me quede fuera del auto. Al cabo de unos 10 minutos vi salir un chico con el cabello marrón despeinado, ojos verdes brillantes y tez clara. Levanté el brazo derecho y le hice señas, en cuanto me reconoció corrió hasta mí y me dio un gran abrazo.
—Titi, llegaste temprano —dijo mientras levantaba su cabeza para mirarme con sus ojos brillantes de la emoción. Timothy me quería mucho y se notaba.
—Hola, mi Tim ¿cómo te fue hoy en clases?
—Solo tengo una palabra para describir el día de hoy.
—¿Cuál?
—¡ABURRIDO!
—Bueno, entonces vamos a ir a hacer algo divertido — dije mientras le despeinada su cabello.
—Excelente — me soltó y corrió hasta la puerta del copiloto y se subió a mi auto.
Tim apenas tenía 11 años y ya casi estaba de mi tamaño, iba a ser un chico alto y bastante guapo. Mi padre es un hombre bastante atractivo y su mamá es una rubia mujer muy hermosa, era lógico que mi pequeño hermano heredara esa belleza si sus padres eran tan atractivos. Para mí su madre era una arpía muy atractiva, nada más. Cuando mis padres comenzaron a tener problemas en su relación, apareció Kira, si bien ella no era la principal culpable de los problemas de mis padres ella se metió en el medio de ambos y terminó quedándose con mi padre. Mi papá también tenía la culpa, pero a él no podía odiarlo, es mi padre, para mí es mejor detestarla a ella.
—¿Vamos a ir a jugar laser tag?
—Sí, vamos a ir al árcade, jugaremos y comeremos comida chatarra
—Wuujuuu, quiero la revancha en el jugo de carreras. Hoy te venceré.
—Ya lo veremos, joven padawan.
—Lo único malo es que tenemos que regresar a las 6, tengo un compromiso a las 7 y no puedo faltar.
—Está bien, tenemos bastante tiempo para jugar. Ya sabes cuándo te vas
—En dos días
—¿Te vas a ir mucho tiempo?
—Unos meses, quiero aprovechar de pasear, disfrutar y ver muchos lugares lindos
Tim no me respondió, se quedó en silencio viendo el camino, saber que me iba de viaje tan pronto lo había entristecido.
—No te pongas triste, mi Tim, solo me voy de vacaciones, voy a volver.
—Lo sé, pero vamos a pasar mucho tiempo sin vernos, te voy a extrañar.
—Y yo te extrañaré a ti. Cuando regrese haremos algo juntos ¿te parece?
—Me parece. Quizás puedas quedarte s dormir en casa, podríamos hacer una pijamada.
—Ya veremos, aún no me he ido — le sonreí —cuando regrese planearemos que hacer.
Después de esa pequeña conversación Tim se dedicó a contarme todos los acontecimientos de esta semana en su colegio mientras yo manejaba. Primero pasamos por el automac, Tim ama comer MC Donald y yo soy la hermana consentida que siempre que puede hacer lo que él quiere. Compramos dos bic mac con papas grandes, comimos en el automóvil y luego entramos al Árcade. El lugar favorito de Tim, un lugar de luces de neón, lleno de máquinas, gente, sonido y alegría.
La tarde se me fue en un instante, jugamos laser tag, Space Invaders, Pacman, Super Hang-on, Just Dance y por último pasamos una hora compitiendo a ver quién ganaba las carreras de autos. Hoy no fue mi día, Tim me dio una paliza, me ganó 3 veces seguidas, yo solo pude ganarle una vez. Su sonrisa de victoria fue lo mejor del día, aproveché que tenía el celular en la mano y lo fotografié. Antes de irnos a casa saqué mi cámara polaroid y tomé una foto instantánea, para que Tim se la llevara de recuerdo de nuestra tarde juntos en el árcade. Hace unos años tuve la fiebre de comprarme una cámara polaroid y la usaba para todo y en todo momento, llené un álbum completo de fotos instantáneas y decoré mi cuarto con las que no entraron en el álbum. Tenía más de dos años que no usaba mi cámara polaroid, comencé a usarla otra vez por Helios, cuando vio en un video de YouTube esa cámara quiso aprender a usarla para llevarse fotografías a su mundo y que todos pudieran ver mi mundo. Le tome fotos en todos los lugares que visitamos y él se dedicó a tomarle fotos a todos los aparatos eléctricos de mi casa para poder explicar cómo se usaban y lo increíble que eran estos objetos.
Al llegar a la entrada de la casa de mi padre él estaba parado en la entrada esperándonos. Tim se bajó primero del auto y corrió a abrazar a papá, luego me bajé yo y caminé hasta él para darle un abrazo. Tuvimos un abrazo grupal unos minutos, papá me invitó a entrar, pero le dije que me estaban esperando, me despedí de ellos y me fui a buscar a Helios a la biblioteca.
Me dio un poco de susto cuando llegué a la entrada y no vi a Helios, comencé a pensar lo peor, pero solo estaba retrasado, a los minutos salió de la biblioteca. Estaba emocionado porque su día en la biblioteca había sido productivo, pudo leer muchos libros y dedicarse a escribir sus descubrimientos de este mundo en su cuaderno de campo, que es el cuaderno que yo le regalé. Me alegraba que Helios me hablara de sus cosas y lo que pensaba, no era tan cerrado como al inicio, al menos se esforzaba en hablar conmigo y no solo preguntarme cómo funcionaban las cosas de este mundo. Subimos a mi automóvil y regresamos juntos a casa.