Elizabeth estaba por cerrar el estudio, ya era tarde, no había visto a Charlie desde hace dos días, los mismos días que llevaba sin ver a Ónix y Bernie, se preguntaba si el hombre se había ofendido al escuchar la conversación. Todo el día pensó al respecto, incluso releyó la nota que Ónix había dejado sobre la administración del negocio. Se sentía preocupada, pero no había llamado al hombre, no quería parecer una lunática, planeaba llamarlo si no aparecía al día siguiente. Estaba a punto de salir, cuando Ónix apareció en la puerta, se sorprendió, por un segundo se quedaron mirándose, sin decir nada —Hola. —Hola, Elizabeth, disculpa por venir a esta hora. —No te preocupes, estábamos por llamarte, preocupadas por Bernie, ¿Está todo bien? —Bernie se enfermó, está bien —dijo Ónix al ver

