CAPÍTULO 22

1128 Words
DOS MESES DESPUÉS Después de que Liam despertara, mi abuelo nos explico que debíamos recibir un entrenamiento estricto para poder controlar nuestro poder. Ambos comenzamos nuestro entrenamiento y en poco tiempo logramos controlarlo. Al principio nos fue complicado. Terminábamos perdiendo el control y atacándonos. Él entrenamiento que recibimos fue duro y gracias a ello logramos controlar nuestro poder en poco tiempo. Ya habían pasado dos meses, en los cuales habían pasado muchas cosas. En primer lugar, mi relación con mi abuelo y Liam fue mejorando. Mi abuelo comprendió que la muerte de mi madre no había sido mi culpa y Liam me dijo que tenía que vencerme alguna vez para que se sintiera fuerte y capaz de proteger a los que amaba. En segundo lugar, mi novia, la más hermosa del mundo. Victoria venía de visita cada tercer día, a petición mía, claro. En esos días salíamos a citas y nuestra relación se fortalecía. Todos los días que venía aprendía cosas nuevas acerca de ella, me gustaba tenerla cerca y admirar su belleza. Ella era el motivo por el cual volverme fuerte, para protegerla y cuidarla. —Te veré dentro de dos días— sonreí y despedí a mi adorada novia. —Si, aquí estaré— ella me dio una sonrisa y se acercó a mí para darme un beso en los labios, este fue correspondido y después del beso le di un abrazo. —Regresa con cuidado— sonreí para ella. Ella asintió y se giró para seguido subir al auto. Yo solo los miré partir y cuando el auto se perdió de mi campo de visión, regresé adentro. Luego subí a mi habitación y fui a la cama. A la mañana siguiente me levanté temprano y antes de que se diera la hora del desayuno, salí a correr al enorme jardín. Después, volví adentro y fui a ducharme para poder desayunar cómodamente. Con eso comenzó la rutina de todos los días, desayunar, entrenar, comer, leer y dormir. Al término del desayuno, Liam y yo nos pusimos de pie y fuimos al entrenamiento, ya que habíamos aprendido a controlar nuestro poder, ahora practicábamos para mantener nuestro poder más tiempo y no perdernos cuando nuestra fuerza se terminara. El entrenamiento desgastaba demasiado mis fuerzas, así que cuando terminábamos, terminaba agotada y sin fuerzas, pero entre más entrenábamos, más fuertes nos volvíamos. Cuando el entrenamiento terminó, volvimos a la casa y fuimos al comedor para comer. Terminamos y yo fui a la biblioteca de la casa para ponerme a leer. Cuando el sol se metió, fui a mi habitación y me aventé a la cama. Estaba rendida de tanto entrenamiento, pero con un buen descanso, se arreglaría todo. A veces las noches no me rendían para descansar, solo cerraba los ojos y al día siguiente parecía que no había descansado absolutamente nada. Parecía que había cerrado los ojos y en un segundo ya había amanecido. Cuando eso pasaba decidía suspender mi caminata matutina y seguir en mi cama, disfrutando del calor de mi cobija y la suavidad de mi almohada. Hoy, por ejemplo, era uno de esos días. Cuando mi despertador sonó, lo apague y continué durmiendo. Después, cuando la hora del desayuno llegó, uno de los empleados fue a avisarme y yo me levanté de la cama, con pereza. Después me aliste y fui al comedor para tomar el desayuno. Hoy estaba feliz, Victoria vendría a verme entrenar, así que debía esforzarme aún más para quedar buen frente a ella. Me apure a comer mi desayuno y cuando termine, espere a Liam y cuando él terminó, ambos fuimos al lugar de entrenamiento. Comenzamos a entrenar, mientras que yo esperaba a que Victoria se apareciera y viera lo genial que era. Mis esperanzas se esfumaron cuando el entrenamiento terminó, Victoria no aparecía, pensé que tal vez se le había atravesado algo, pensé que llegaría tarde o que llamaría a mis abuelos para explicar la situación, pero no hubo señal de ella. Cuando anocheció comencé a impacientarme, al no llegar aquí, solo significaba que algo malo le había pasado. —Llame a mi padre, por favor— dije a mi abuela, mirándola con desespero. —Está bien— mi abuela asintió y después tomó el teléfono y tecleó el número. Se colocó el teléfono en la oreja y esperó a que contestaran del otro lado de la línea. —Tu hija quiere hablar contigo— dijo mi abuela, mirándome. Espero la respuesta de mi padre —Si, yo le comentaré— susurró y se despegó el teléfono. Dispuesta a colgar le arrebate el teléfono, al evadir mi padre el asunto, significaba que algo malo había pasado en verdad. —¿Qué pasó con Victoria?— pregunte antes de que él colgara. —Hija— obtuve respuesta, pero no la que yo quería —Dije a tu abuela que no podía contestar ahora, tengo asuntos que atender y estoy ocupado. —Solo quiero que contestes mi pregunta. —¿Que pasaría con ella?— su voz se escuchaba un poco nerviosa. —Ella esta excelentemente bien. —Si esta bien, entonces ¿por qué no vino a verme hoy? —Pescó un resfriado. —Mientes— susurre —Ella habría avisado desde temprano para que no me preocupara— la molestia comenzó a reflejarse en mi —¿Qué pasó realmente? El exhalo aire —La misión de ayer se complicó— soltó —Ella y Morgan no pudieron escapar, pero por suerte recuperaron a Tina. —¿Qué?— cuestione sorprendida. —Ayer los cinco tuvieron una misión. Debían recuperar a Tina. El plan que Morgan había formado era excelente, pero solo bastó un pequeño error para que la misión decayera. Victoria se quedó como rehén para que el resto escapara y no fallaran en la misión, pero después Morgan regresó por ella y ninguno de los dos pudo salir después. —¿Lo dices hasta ahora?— pregunte. —No quise preocuparte. Recuerda que debes completar tu entrenamiento. —¡Pero es Victoria la que está en peligro!— alce un poco la voz. —Me estoy encargando de eso, ten por seguro que los recuperaré. Tu solo debes concentrarte en tu entrenamiento. —No puedo hacer eso, necesito recuperar a Victoria. —No es un tema del cual debas preocuparte, te dije que me encargaré. Tu solo debes mantenerte enfocada en controlar tu poder. —Yo no se si podré hacerlo. Quiero ayudarte a tenerla de regreso. —No. Eso te pondría en peligro a ti también. —Estoy dispuesta corréelo. Ya no soy la misma Moira de antes. Ahora controlo mi poder un poco más. —Está bien, pero Liam no debe enterarse, ¿Quedó claro? —Si— afirme y después colgué la llamada.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD