~Capítulo 44.~ Los dos salieron a caminar por el jardín, a Alice le encantaba ver las hermosas flores, el jardín parecía haber sido sacado de un cuento de hadas, la enorme fuente que se encontraba en medio le daba un toque mágico. Mientras caminaban, ella miró a Elías por el rabillo del ojo y se dió cuenta que estaba envíando mensajes por el celular. -¿Estás aburrido? -No, estoy dando algunas indicaciones. -Entiendo, siempre estás ocupado y eso que aún no regresas a tu oficina. -Esto no es nada, antes vivía en la oficina. Elías no pudo evitar reir. -No debes esforzarte mucho, aún no estás completamente curado. -No te preocupes, de ahora en adelante trataré de ponerme un límite. -Bueno, si no lo haces tú, lo haré yo, definitivamente no dejaré que te excedas en el futuro. -De acuer

