~Capítulo 37.~ Después de escuchar la explicación Alice se sentía mareada, ella no le había contado a Elías nada sobre la cafetería ¿Cómo pudo enterarse?. Alice se agarró la cabeza con ambas manos, todo daba vueltas, un compañero le ayudó a sentarse. Ella seguía muy confundida, todo era tan irreal, parecía un sueño, sin embargo los documentos en su mano decían todo lo contrario, el sr. Dinoso al verla tan aturdida no dudó en burlarse. -Jajajajaja ¿Vas a seguir fingiendo que no sabías nada? Debo admitir que sabes actúar muy bien, pero sigues siendo una cobarde, tanto que tuviste que mandar a tu esposo para amenazarme y ¡Quitarme mi cafetería! Alice quiso defenderse, se levantó rápidamente, sin embargo sus piernas no le respondieron y su vista se volvió borrosa, ocasionando que perdiera

