Electra se indigna ante la manera irreverente de sacarla de la oficina, todo se escucha en el piso en el que se encuentran, quisiera decirle muchas verdades, pero no va a caer tan bajo, con sus acciones le demostrara quien tiene el control, eso es más efectivo que discutir con una jovencita. —Aquí no hay preferencias Casandra y nada sucede sin mi consentimiento, no se trata de quién eres, sino de los protocolos que se deben hacer, hay reglas y te debes sujetar a ellas, no busques retarme porque me conocerás. — La fulmina con la morada, quisiera hacer picadillo con Casandra, ¿Qué la motivo a dar este paso? Se pregunta. La escudriña para ver más allá, pero solo ve su actitud prepotente que cada día se intensifica. —Suficiente, la notificación le llegó a todos los que le conciernen, incluyé

