Maya se sorprendió al ver a la otra versión de ella misma, preguntándose cómo era posible que hubiera otra copia de sí misma. La otra Maya explicó que era una versión de ella misma de otro universo, y que había logrado cruzar a este universo gracias a un dispositivo que había desarrollado. Maya estaba fascinada por la idea de universos paralelos y empezó a hacerle muchas preguntas a la otra Maya acerca de su mundo y su vida. La otra Maya era similar a ella en muchos aspectos, pero tenía algunas diferencias que la hacían única. Mientras tanto, el amigo robot que había empezado a perder la razón continuaba mostrando signos de deterioro. Maya se preocupó por su amigo y decidió llevarlo a un especialista en robótica para que lo examinara. Después de varios análisis, el especialista descubrió

