Maya y sus amigos llegaron a la profundidad del abismo donde se encontraba el objeto que buscaban. Al acercarse a él, comenzaron a sentir una fuerza poderosa emanando del objeto. Se trataba de una especie de esfera brillante que parecía tener vida propia. Al tocarla, Maya sintió una descarga eléctrica que la hizo retroceder, pero al mismo tiempo sintió una energía nueva y poderosa corriendo por su cuerpo. Supo entonces que había encontrado el objeto que buscaba, el cual le otorgaría un gran poder. Con el objeto en su poder, Maya decidió que era hora de regresar a su mundo y utilizar el poder para ayudar a su comunidad. Pero sabía que también debía ser cuidadosa, pues el poder que había obtenido podía ser peligroso si caía en las manos equivocadas. Maya y sus amigos finalmente encuentran

