Maya, Mei Ling y Luisa regresaron a la casa de la abuela de Maya en la selva después de una larga y agotadora misión. Estaban agotadas pero aliviadas de haber sobrevivido y haber cumplido con éxito su tarea. Al entrar en la casa, notaron algo extraño. Todo estaba en silencio y las luces estaban apagadas.
"¿Abuela?" gritó Maya, pero no hubo respuesta.
Los tres avanzaron con precaución, cada uno sosteniendo sus armas en la mano, mientras avanzaban lentamente por la casa en busca de alguna señal de su abuela.
Finalmente, llegaron a la habitación de la abuela y encontraron una nota en la cama.
"Queridos, me he ido a visitar a un amigo. No volveré hasta mañana. Descansen y cuídense", leyó Mei Ling.
"¿Un amigo? ¿Quién es su amigo?" preguntó Maya.
"No lo sé, pero si ella lo considera un amigo, entonces debe ser alguien en quien confía", respondió Luisa.
Los tres decidieron que era mejor descansar y guardar sus armas antes de buscar más información sobre el amigo de la abuela.
Al día siguiente, mientras desayunaban, Maya recordó algo que su abuela había mencionado antes.
"Recuerdo que mi abuela mencionó algo sobre una simulación en la que estaba trabajando", dijo Maya.
"¿Qué tipo de simulación?" preguntó Luisa.
"No lo sé con certeza. Solo mencionó que estaba creando una simulación que podría revolucionar la forma en que interactuamos con la tecnología", respondió Maya.
Los tres decidieron que era una pista lo suficientemente buena como para investigar. Comenzaron a buscar pistas en la casa de la abuela y finalmente encontraron una carpeta en su escritorio que decía "Simulación".
Al abrir la carpeta, encontraron diagramas, códigos y notas escritas a mano. Parecía que la abuela había estado trabajando en una simulación de realidad virtual.
"Esto es impresionante", dijo Mei Ling. "Si la abuela logró hacer realidad su simulación, podría cambiar la forma en que experimentamos la tecnología para siempre".
Los tres decidieron que debían encontrar más información sobre la simulación y averiguar si alguien más sabía de su existencia.
Pero a medida que profundizaban en su investigación, descubrieron que alguien más estaba interesado en la simulación de la abuela.
Una organización rival estaba buscando desesperadamente los documentos y la tecnología relacionada con la simulación.
"Tenemos que encontrar un lugar seguro para esconder esto", dijo Maya, refiriéndose a los documentos y códigos que habían encontrado.
"De acuerdo, pero primero necesitamos encontrar a la abuela y asegurarnos de que está a salvo", respondió Luisa.
Los tres decidieron que debían poner en marcha un plan para encontrar a la abuela y proteger su simulación de la organización rival. Pero no tenían idea de lo que estaban a punto de enfrentar.