De pie en las escalinatas de la iluminada casa grande se detuvo con un suspiro - La última vez que entré allí lo hice para casarme contigo y fue uno de los peores días de mi vida - Que hermoso cumplido - lo miró con fingida sorpresa Ella estaba preciosa con su cabello recogido y su vestido de seda ambos tan elegantes como para una gala. Había estado tratando en vano de que desistiera hasta que finalmente estaban allí, siempre se salía con la suya de un modo u otro - Esta casa no me trae buenos recuerdos Elisa - Lo tomó de la mano y lo arrastró escaleras arriba - ahora tu estas siendo infantil - frente a la puerta acomodó el cuello de su abrigo con sus manos enguantadas y se acercó a su rostro - el pasado ha quedado atrás empezamos de nuevo ¿recuerdas? - Le sonrió rodeando su cintura

