La despertaron los canticos de pajaritos primaverales, aunque aun no abría los ojos. Sabía que él estaba cerca podía sentir su presencia, su esencia y su cuerpo debajo de su mano e inmediatamente el montón de besos que esparció por su rostro haciéndola reír - Debes levantarte, el día esta hermoso iré a pescar con Arthur - Abrió los ojos lentamente - ¿et ma petite? - Está con ellos esperándonos para desayunar - le dedicó una sonrisa de adoración mientras apartaba un mechón de su frente y se levantaba de la cama para vestirse - Desperezándose en la hermosa habitación iluminada por el sol se levantó caminando hasta el ventanal admirando el paisaje, tenía razón era un hermoso día - ojalá pudiéramos quedarnos a vivir aquí, es incluso más bonito que los jardines de la casa grande - O podría

