Las semanas transcurrieron para todos inmersos de pronto en una vida distinta a la que conocían, una que tal vez no esperaban tan de repente. Roslin estaba ojeando revistas y planeando no solo un compromiso sino una boda completa, lo que no fue para Elisa seria para ellos. Llenaba a la chica de tanta información que al final del día sentía que estaba agotada. Era hermoso verlos juntos, se tomaban de la mano y se sonreían inmersos en una burbuja mientras por la tarde paseaban por el jardín. Él besaba su mejilla y ella lo abrazaba con ternura descansando en su pecho, cada que miraba esa escena Roslin suspiraba de emoción. Arthur por su parte estaba cada día más convencido de que debían casarse pronto. Un día visitaron a Elisa, estaba sola en casa y quedaba bastante apartada. Se sentaron en

