Capítulo 31

2734 Words

No tardamos mucho en llegar. Él baja primero, le da indicaciones al cochero que yo no llego a escuchar, y, cuando yo estoy a punto de abrir la puerta, da la vuelta al auto y, abriéndola por sí mismo, me tiende una mano para ayudarme a bajar. Se la doy, ocultando el deleitoso sabor que de pronto llena mi estómago, y, luego de esforzarme por no pisar el vestido, levanto el rostro para ver el enorme jardín de los Phillips frente a mí, detrás de un monstruoso portón. La casa de los Phillips… Si bien no hay ninguna memoria particular que me lleve a ellos, de algún modo los recuerdo; recuerdo a la perfección el hermoso patio repleto de gente que se extiende ante mí, recuerdo la majestuosa casa y recuerdo también a los dos hijos menores, ambos idiotas y ambos muy buenos partidos para un posible m

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD