Capítulo 14Titus giró rápidamente y sus ojos fulminaron la puerta abierta. Ponerlo a prueba no era lo más sabio en esta etapa del juego. La oyó dar vueltas por la sala y pensó que sería mejor ir con ella; Storm lo había puesto personalmente a cargo de mantener su bienestar. El sonido de algo pitando hizo que apresurara, preguntándose qué diablos estaba haciendo. —Quién lo hubiera pensado... Aún funciona. —La voz de Jade le llegó como distraída. Salió de la habitación y se la quedó mirando con gesto adusto: estaba recostada en el asiento de la ventana con la botella de vino en una mano y un teléfono inalámbrico apoyado en la oreja. Se precipitó hacia ella para quitarle el teléfono. Llamar a sus admiradores para avisarles que había vuelto no iba a resultar muy bien que digamos si él los ib

